El alcalde anuncia nuevas medidas de supervisión y rendición de cuentas tras controversias por actuaciones policiales y presiones de sectores progresistas.
NUEVA YORK. — El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ordenó una revisión integral de las políticas y prácticas sobre el uso de la fuerza del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), en medio de crecientes demandas de reformas y mayor supervisión de los agentes.
El anuncio, realizado el lunes 12 de octubre, incluye nuevas medidas para fortalecer la rendición de cuentas cuando los policías enfrentan acusaciones de conducta indebida, así como un aumento de los recursos destinados a la supervisión independiente del departamento.
Mamdani afirmó que el uso de la fuerza por parte de las autoridades debe estar sujeto a los más altos estándares de responsabilidad y garantizar que las intervenciones sean legales, cuidadosas y estrictamente necesarias.
La revisión, que se realizará durante los próximos meses y contará con la participación de las comunidades, será la primera evaluación integral de estas políticas en una década, según informó la Alcaldía.
Las medidas surgen tras la muerte de Win Rozario, un joven de 19 años que fue baleado por agentes policiales en marzo de 2024, durante una crisis de salud mental en su residencia en Queens. Uno de los agentes involucrados se retiró antes de enfrentar un procedimiento disciplinario interno.
Ante esta situación, la administración municipal anunció cambios para facilitar que los procesos disciplinarios concluyan antes de la jubilación de los agentes investigados. También se formalizará la notificación a las autoridades estatales cuando un policía se retire mientras enfrenta cargos disciplinarios, con el propósito de evitar que eluda la supervisión al incorporarse a otra institución policial.
El alcalde también enfrenta presiones de sectores progresistas por mantener en el cargo a la comisionada policial Jessica Tisch, quien asumió durante la administración anterior.
Sin embargo, la iniciativa ha recibido críticas de representantes sindicales policiales. Patrick Hendry, presidente de un sindicato de agentes, consideró que las medidas buscan satisfacer a sectores radicales y cuestionó que contribuyan a mejorar la seguridad pública.
El NYPD cuenta con aproximadamente 34,000 agentes uniformados y más de 15,000 empleados civiles.
La revisión pondrá a prueba la capacidad de la administración Mamdani para conciliar las demandas de transparencia y justicia con las preocupaciones sobre la seguridad de los neoyorquinos.