El operativo en Washington se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas y desata nuevas acusaciones de persecución política contra la Administración de Donald Trump.
WASHINGTON.— Agentes federales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) registraron el lunes 12 de octubre la residencia de la congresista demócrata Ilhan Omar, ubicada en el área de Washington D. C., como parte de una investigación penal federal en curso, según informaron las autoridades estadounidenses.
El Departamento de Justicia confirmó que los agentes ejecutaron una orden de registro autorizada judicialmente, aunque no ofreció detalles sobre las pruebas buscadas ni precisó el alcance de la investigación.
De acuerdo con informaciones publicadas por medios estadounidenses, la pesquisa estaría relacionada con presuntas irregularidades en documentación migratoria vinculada a la familia de Omar, nacida en Somalia y representante del quinto distrito congresional de Minnesota, que incluye parte de Minneapolis.
Hasta el momento, las autoridades no han anunciado cargos contra la legisladora como consecuencia del allanamiento.
Omar reaccionó al operativo mediante un mensaje publicado en la red social X, donde cuestionó las actuaciones del Gobierno y las calificó como un intento de utilizar las instituciones federales contra adversarios políticos.
La congresista sostuvo que durante una década ha sido blanco de ataques y campañas de desprestigio por parte del presidente Donald Trump. Asimismo, aseguró que no permitirá que estas actuaciones silencien sus posiciones políticas.
El mandatario republicano, por su parte, declaró que Omar estaba siendo investigada y negó que el operativo tuviera relación directa con él.
El registro también provocó críticas de dirigentes demócratas, quienes expresaron preocupación por el momento elegido para ejecutar la orden judicial, cuando faltan aproximadamente tres semanas para las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Los comicios determinarán la composición del Congreso y podrían modificar el equilibrio de poder entre republicanos y demócratas.
Omar, elegida por primera vez en 2018, es una de las voces progresistas más críticas de Trump, especialmente por sus políticas migratorias.
La investigación continúa abierta y las autoridades no han divulgado información suficiente para determinar sus posibles consecuencias legales.
El caso añade tensión al enfrentamiento político entre la congresista y el presidente, en un contexto electoral marcado por profundas divisiones partidistas.