21/03/2026 06:50
Trenes 4 5 y 6
NYL.-La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) anunció un ambicioso plan para modernizar el sistema de metro de la ciudad de Nueva York mediante la compra de miles de nuevos vagones, con el objetivo de sustituir una parte significativa de su envejecida flota y mejorar la experiencia de millones de usuarios.
De acuerdo con reportes publicados el 19 de marzo de 2026, la agencia busca reemplazar hasta un tercio de los aproximadamente 6,500 vagones actualmente en operación, muchos de los cuales datan de las décadas de 1980 e incluso antes. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar la infraestructura del transporte público en la ciudad.
El plan contempla una orden inicial de 1,140 nuevos vagones, con la posibilidad de ampliar la compra en otros 1,250 adicionales, lo que elevaría el total a cerca de 2,400 unidades. Las primeras entregas estarían destinadas a líneas clave como la 1, 3 y 6, que diariamente transportan a cientos de miles de pasajeros.
Las nuevas unidades, conocidas preliminarmente como modelo R262, incorporarán tecnología moderna, incluyendo sistemas de comunicación avanzados, pantallas digitales y mejoras en accesibilidad. Además, algunos diseños contemplan vagones tipo “open gangway”, que permiten a los pasajeros moverse libremente entre coches, aumentando la capacidad y la seguridad.
Funcionarios de la MTA señalan que la renovación es crucial, ya que los trenes actuales presentan fallas frecuentes y mayores costos de mantenimiento. La inversión también busca reducir retrasos, mejorar la confiabilidad del servicio y ofrecer viajes más cómodos para los usuarios.
El proyecto está respaldado por el plan de capital de 68 mil millones de dólares impulsado por el estado de Nueva York, considerado uno de los más grandes en la historia del sistema de transporte. Se espera que los nuevos trenes comiencen a entrar en funcionamiento hacia finales de la década y continúen desplegándose en los años siguientes.
Con esta iniciativa, la MTA intenta dar un paso decisivo hacia la modernización del metro neoyorquino, un sistema vital que enfrenta el desafío de adaptarse a las demandas de una ciudad en constante crecimiento.