Cuba enfrenta una epidemia de dengue y chikunguña con 47.125 enfermos ingresados actualmente y unos esfuerzos que hasta el momento han sido "insuficientes", reconocieron este miércoles las autoridades sanitarias.
El Gobierno cubano, que hasta ahora había publicado datos con cuentagotas, ha dado un primer vistazo de la magnitud de la situación, calificada por el director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Francisco Durán, como el "principal problema" de la isla.
Durán afirmó en la televisión estatal que, solamente el martes, el sistema sanitario registró 1.706 nuevos casos "febriles inespecíficos" -el primer síntoma de dengue o chikunguña-, y que se ingresó por una de estas dos enfermedades a un total de 3.226 pacientes (el 84,1 % en su domicilio).