NUEVA YORK.- La ciudad de Nueva York proyecta invertir $456 millones durante el año fiscal 2026 en programas de asistencia para personas sin hogar que duermen en calles, parques y estaciones del metro. Sin embargo, casi 5,000 personas continúan viviendo sin refugio, una situación que evidencia las dificultades de las autoridades para frenar esta crisis social.
Según datos publicados por El Diario NY, el conteo anual HOPE, realizado en marzo de 2026, identificó a 4,991 personas durmiendo en espacios públicos, un incremento del 11 % respecto al año anterior.
La cifra contrasta con el crecimiento del presupuesto municipal destinado a atender esta población. En 2019, Nueva York gastó $102 millones en programas para personas sin techo. Para 2025, el desembolso había aumentado a casi $368 millones, mientras que la proyección para 2026 asciende a $456 millones, de acuerdo con información de la Contraloría del estado.
Durante ese mismo período, la población sin refugio aumentó un 26 %, al pasar de 3,588 personas en 2019 a 4,504 en 2025.
Problemas de coordinación y vivienda
Aunque algunos programas muestran avances, persisten dificultades para coordinar a los equipos municipales, organizaciones comunitarias, trabajadores sociales y otros proveedores que ofrecen asistencia en los cinco distritos.
Los especialistas también advierten sobre la escasez de alojamientos adecuados y la necesidad de garantizar que las personas trasladadas a refugios puedan acceder posteriormente a viviendas permanentes.
La ciudad cuenta con aproximadamente 4,400 camas del programa Safe Haven, diseñado para ofrecer espacios con mayor privacidad y reglas más flexibles que los albergues tradicionales.
La administración municipal informó que abrió más de 500 camas durante 2026 y proyectó habilitar otras 120 antes de diciembre.
Exigen resultados concretos
El contralor estatal Thomas P. DiNapoli ha señalado la importancia de evaluar cómo se utilizan los recursos públicos y determinar cuáles programas producen resultados duraderos.
Entre las recomendaciones figuran mejorar el seguimiento de las personas atendidas, publicar el desempeño de los contratistas y ofrecer información más detallada sobre los costos de los distintos alojamientos.
Las autoridades mantienen el desafío de transformar el aumento del gasto en soluciones habitacionales sostenibles. Mientras tanto, los residentes pueden llamar al 311 para solicitar asistencia para personas sin hogar y al 911 ante emergencias médicas o situaciones de peligro inmediato.