Redacción | NYL.- La libertad de prensa atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Así lo revela la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026, publicada por Reporteros Sin Fronteras (RSF), que advierte que el derecho a informar y recibir información se encuentra en su nivel más bajo desde que la organización comenzó a elaborar este índice hace 25 años.
De acuerdo con el informe, por primera vez más de la mitad de los 180 países evaluados se encuentran en una situación considerada “difícil” o “muy grave” para el ejercicio del periodismo. La puntuación media global alcanzó un mínimo histórico, reflejando un deterioro sostenido de las condiciones en las que trabajan los periodistas en todo el mundo.
RSF señala que las amenazas contra la prensa han evolucionado. Aunque continúan los asesinatos, encarcelamientos y agresiones contra periodistas, el informe destaca un incremento de las presiones políticas, económicas y legales que limitan la libertad informativa. La organización advierte que el periodismo enfrenta una creciente hostilidad desde distintos sectores del poder, mientras numerosos medios luchan por sobrevivir en un entorno económico cada vez más precario.
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es el deterioro del marco legal. De los cinco indicadores utilizados para medir la libertad de prensa contexto político, marco legal, situación económica, contexto sociocultural y seguridad de los periodistas, el ámbito jurídico registró la mayor caída durante el último año. Según RSF, numerosos gobiernos han ampliado el uso de leyes relacionadas con la seguridad nacional, el terrorismo o el extremismo para restringir investigaciones periodísticas y limitar el acceso a información de interés público.
El informe también evidencia importantes cambios en la clasificación de varios países. Estados Unidos descendió siete posiciones y ocupa el puesto 64. En América Latina, Ecuador y Perú figuran entre las naciones que experimentaron los mayores retrocesos, mientras Argentina también perdió posiciones en el ranking mundial.
En contraste, Noruega conserva el primer lugar de la clasificación por décimo año consecutivo, consolidándose como el país con mayores garantías para el ejercicio del periodismo. En el extremo opuesto, Eritrea (180), permanece en el último lugar por tercer año seguido, reflejando un entorno de fuerte censura y severas restricciones a la prensa.
La organización concluye que la defensa de la libertad de prensa requiere medidas urgentes para proteger a los periodistas, fortalecer la independencia de los medios de comunicación y garantizar marcos legales que favorezcan el acceso a la información. Advierte que el debilitamiento del periodismo representa una amenaza directa para la democracia, la transparencia y el derecho de los ciudadanos a estar informados.
En las Américas, los tres países con mayor libertad de prensa son Costa Rica, República Dominicana y Uruguay, mientras que Venezuela, Cuba y Nicaragua figuran entre los que registran las peores calificaciones.
Según RSF, en el Continente Americano los paises con mejores calificaciones son Costa Rica (puesto 38), República Dominicana (44), Uruguay (48) y Brasil (52). Seguido de Estados Unidos (64), Panamá (65), Chile (70), Paraguay (88), Bolivia (91), Argentina (98), Colombia (102), Haití (107), México 122), Ecuador (125), Guatemala (128), Honduras (132), El Salvador (143), Perú (144),Venezuela (159), Cuba (160) y Nicaragua (168). El informe evidencia un deterioro generalizado de la libertad de prensa en América Latina, marcado por la violencia contra periodistas, la criminalización del ejercicio periodístico, la presión de grupos criminales, el uso abusivo de leyes restrictivas y el incremento de la censura y la represión estatal en varios países de la región.
Las calificaciones indicadas por Reporteros Sin Fronteras establecen que los diez países con mayor libertad de prensa son Noruega, Países Bajos, Estonia, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Irlanda, Suiza, Luxemburgo y Portugal. Estas naciones destacan por ofrecer un entorno favorable para el ejercicio del periodismo, con sólidas garantías legales, instituciones democráticas fuertes y un alto nivel de protección para los comunicadores y los medios de comunicación. Noruega lidera el ranking por décimo año consecutivo, consolidándose como el referente mundial en materia de libertad informativa.



