Nueva York.- La ciudad de Nueva York será el escenario del mayor desfile naval de su historia como parte de las celebraciones del 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos. El histórico evento reunirá embarcaciones de 40 países y se desarrollará entre el 3 y el 8 de julio, con el desfile principal programado para el Día de la Independencia.
De acuerdo con las autoridades estatales y los organizadores de Sail4th 250, más de 40 grandes veleros y 30 buques de guerra internacionales llegarán al puerto de Nueva York acompañados por alrededor de 20,000 marineros, en un despliegue marítimo sin precedentes que busca rendir homenaje a la historia del país y al papel que desempeñó la ciudad en la lucha por la independencia.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, presentó oficialmente el programa junto a representantes de la Marina de Estados Unidos, la Guardia Costera, funcionarios municipales y los organizadores del evento. Durante el anuncio destacó que Nueva York fue protagonista en la historia de la independencia estadounidense y afirmó que no existe un mejor lugar para conmemorar este importante aniversario nacional.
El emblemático velero Eagle, de la Guardia Costera de Estados Unidos, encabezará la flota internacional, que navegará bajo el puente Verrazzano-Narrows antes de recorrer el río Hudson hasta sus respectivos muelles en Manhattan. Las embarcaciones avanzarán con intervalos de seis minutos, permitiendo que millones de espectadores puedan apreciar el desfile desde distintos puntos de la ciudad.
El espectáculo también incluirá una impresionante exhibición aérea con cerca de 200 aeronaves, entre ellas los famosos Blue Angels de la Marina estadounidense, que realizarán maniobras sobre el puente Verrazzano, el río Hudson y las embarcaciones participantes.
Como parte de las actividades, el portaaviones USS Nimitz participará en la Revista Naval Internacional, una ceremonia militar que únicamente se ha realizado en seis ocasiones en la historia de Estados Unidos.
Las autoridades anunciaron un amplio operativo de seguridad que reforzará la vigilancia terrestre, marítima y aérea. Además, se implementarán medidas especiales contra el uso indebido de drones y permanecerán vigentes restricciones para la navegación entre el 1 y el 9 de julio.
Los organizadores estiman que alrededor de seis millones de personas asistirán a las celebraciones a lo largo de unas 15 millas de costa, generando un impacto económico cercano a los 2,850 millones de dólares para la región, de los cuales aproximadamente 730 millones representarían beneficios directos para la ciudad de Nueva York.



