NUEVA YORK.- Los tiempos de respuesta de las ambulancias en la ciudad de Nueva York han aumentado un 41 % durante la última década para atender emergencias médicas que ponen en peligro la vida, según un informe de la Oficina del Contralor de la ciudad, divulgado por FOX 5 NY.
El estudio revela que el tiempo promedio de respuesta para las emergencias más graves aumentó aproximadamente tres minutos y 50 segundos, pasando de poco más de nueve minutos a más de 13 minutos. La situación es todavía más preocupante para las llamadas que no representan un peligro inmediato para la vida, cuyos tiempos de espera alcanzan casi 29 minutos, más del doble de lo registrado anteriormente.
Entre los principales factores que explican este deterioro figuran el aumento de las llamadas de emergencia, la congestión del tránsito y la escasez de técnicos de emergencias médicas y paramédicos del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY).
El informe señala que las respuestas de ambulancias a emergencias críticas aumentaron casi un 23 % entre los años fiscales 2015 y 2026. Al mismo tiempo, más de 500 técnicos de emergencias médicas abandonaron sus puestos durante el año fiscal 2026, algunos para incorporarse como bomberos, donde pueden obtener mejores salarios y mayores oportunidades de crecimiento profesional.
Mike Greco, presidente del sindicato EMS Local 2507, atribuyó parte de la crisis a las bajas remuneraciones y a la falta de un contrato laboral vigente desde julio de 2022. Los trabajadores también han presentado una demanda colectiva federal en la que alegan prácticas salariales discriminatorias frente a otros empleados municipales.
Por su parte, el FDNY reconoció que las demoras son inaceptables y aseguró que trabaja para revertir la tendencia. Entre las medidas adoptadas figuran ampliar la contratación, mantener la capacitación al máximo de su capacidad y desplegar 13 unidades especializadas de paramédicos en el norte de Manhattan y el Bronx.
El problema será objeto de atención del Concejo Municipal, donde representantes sindicales reclaman soluciones para mejorar los salarios y retener al personal.
La crisis plantea un desafío urgente para Nueva York: garantizar que los pacientes reciban asistencia médica oportuna cuando cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.