Nueva York.– Funcionarios de salud de Nueva York expresaron preocupación por el impacto que podrían tener las nuevas políticas migratorias federales sobre el acceso de los inmigrantes a servicios de salud, especialmente Medicaid y otros programas de asistencia pública.
La inquietud surge tras un cambio implementado por la administración del presidente Donald Trump que amplía los criterios de la denominada regla de “carga pública”. Desde mediados de septiembre, funcionarios de inmigración pueden considerar determinados beneficios públicos al evaluar algunas solicitudes de visas y residencia permanente.
Durante un seminario dirigido a organizaciones comunitarias que trabajan con inmigrantes, Bailey Hu, analista principal de políticas del Departamento de Salud de la ciudad, advirtió que el temor y la confusión podrían llevar a algunas personas a renunciar a beneficios para los que legalmente califican.
Hu recomendó a los inmigrantes no cancelar Medicaid, SNAP u otras ayudas sin consultar primero con un abogado especializado en inmigración. La nueva normativa no afecta a todos los inmigrantes ni todos los procesos migratorios. Entre las excepciones se encuentran, en determinadas circunstancias, quienes solicitan ciudadanía, renuevan su tarjeta de residencia o buscan protección humanitaria como refugiados y asilados.
La ciudad y el estado de Nueva York han cuestionado la medida en los tribunales. El alcalde Zohran Mamdani sostiene que la normativa puede provocar un efecto paralizador que lleve incluso a familias que siguen siendo elegibles a abandonar programas esenciales.
La preocupación coincide con otros cambios federales que amenazan la cobertura médica de inmigrantes. El Departamento de Salud de Nueva York informó que, desde octubre, algunos inmigrantes legalmente presentes perdieron el financiamiento federal de Medicaid, aunque el estado mantiene su cobertura mediante programas estatales.
Además, aproximadamente 15,000 inmigrantes podrían perder subsidios federales para seguros privados adquiridos mediante el mercado de la Ley de Cuidado de Salud Asequible a partir de enero.
Las autoridades neoyorquinas insisten en que los inmigrantes deben buscar asesoría legal antes de abandonar cualquier beneficio de salud.