Redacción/NYL.- Nueva York implementa desde este jueves 1 de octubre una nueva norma de protección al consumidor conocida como “Click to Cancel”, que obliga a las empresas a facilitar la cancelación de suscripciones y servicios con renovación automática. La medida busca evitar las llamadas “trampas de suscripción”, en las que cancelar un servicio puede resultar mucho más complicado que contratarlo.
La regulación exige que las empresas expliquen claramente, antes de cobrar, los términos de la suscripción, el costo, la frecuencia de los pagos y las condiciones para evitar futuras renovaciones. También deben informar de manera visible los derechos de los consumidores y ofrecer un mecanismo de cancelación sencillo.
Uno de los principales cambios es que cancelar debe ser tan fácil como suscribirse. Además, la cancelación debe estar disponible a través del mismo medio utilizado para contratar el servicio. Si una empresa permite registrarse por internet, por ejemplo, deberá ofrecer una alternativa igualmente accesible para cancelar.
La norma también establece requisitos para las ofertas gratuitas. Cuando una prueba gratuita se convierte posteriormente en un pago recurrente, el consumidor debe recibir información clara sobre cuándo terminará la promoción y cuánto tendrá que pagar después. En determinados casos, las empresas deberán enviar un aviso antes de que comiencen los cargos.
Según el Instituto Roosevelt, citado por la administración municipal, la medida podría generar ahorros de entre 21,5 millones y 162,5 millones de dólares anuales para los consumidores de la ciudad. Las empresas que incumplan pueden enfrentar sanciones civiles y la obligación de compensar a consumidores afectados.
Los neoyorquinos que encuentren dificultades para cancelar una suscripción pueden presentar una queja ante la ciudad a través del 311 y los canales del Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador.