Redacción/NYL.- Un juez federal de Manhattan ordenó que se mantengan de manera permanente una serie de medidas destinadas a proteger a los inmigrantes detenidos en las instalaciones de control migratorio ubicadas en el edificio federal Jacob K. Javits, en 26 Federal Plaza, Lower Manhattan. La decisión se produce después de que el magistrado Lewis A. Kaplan determinara que las condiciones de detención fueron “inhumanas e inconstitucionales”.
En una extensa decisión de 127 páginas, Kaplan concluyó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, mantuvo a numerosos detenidos durante períodos mucho más prolongados de lo previsto, en espacios diseñados originalmente para estancias de corta duración. Según el juez, el hacinamiento provocó deficiencias en el acceso al sueño, alimentos, agua, higiene y atención médica.
La nueva orden establece límites a la cantidad de personas que pueden permanecer en las salas de detención y exige un mínimo de 50 pies cuadrados de espacio por detenido. También obliga a proporcionar tres comidas diarias, agua embotellada, productos de higiene, ropa de cama para quienes permanezcan durante la noche y atención médica básica. Además, los detenidos deberán disponer de llamadas telefónicas gratuitas y confidenciales con sus abogados.
Kaplan señaló que ICE incumplió órdenes judiciales anteriores en numerosas ocasiones. El juez encontró que las restricciones de capacidad fueron superadas al menos 84 días y cuestionó la manera en que funcionarios de la agencia documentaron las condiciones existentes en las instalaciones.
El fallo describe casos particularmente preocupantes. Un inmigrante permaneció casi tres semanas en una habitación con hasta 90 personas, mientras otro estuvo 19 días sin poder bañarse y usando la misma ropa. También se documentaron problemas con el suministro de agua, productos menstruales y atención médica.
Organizaciones como la ACLU y Make the Road New York celebraron la decisión y señalaron que las condiciones denunciadas justificaban la intervención judicial. El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa ICE, defendió que las instalaciones fueron concebidas para detenciones temporales y afirmó su compromiso con la seguridad de las personas detenidas.