SINGAPUR.- El mundo está a pocos años de superar el límite de 1,5 grados Celsius de calentamiento global establecido como referencia fundamental en el Acuerdo de París, una situación que podría intensificar los fenómenos meteorológicos extremos y aumentar la presión sobre los ecosistemas, los glaciares y las ciudades costeras, advirtió este miércoles el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Según un nuevo informe citado por Reuters, superar temporalmente ese umbral climático se considera ahora extremadamente probable. Ante esta perspectiva, el organismo de Naciones Unidas plantea que los países deben concentrar sus esfuerzos no solo en evitar un mayor calentamiento, sino también en reducir al mínimo el tiempo durante el cual las temperaturas permanezcan por encima de 1,5 °C.
El PNUMA sostiene que todavía sería posible regresar por debajo de ese nivel, pero considera que la posibilidad es altamente incierta. Para lograrlo serían necesarias reducciones rápidas y profundas de las emisiones de gases de efecto invernadero, además de medidas destinadas a retirar dióxido de carbono de la atmósfera.
El Acuerdo de París, adoptado en 2015, estableció como objetivo mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de 2 °C y realizar esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales.
El organismo internacional advierte que cada año de retraso y cada fracción adicional de calentamiento incrementan los riesgos y dificultan la recuperación, con la posibilidad de pérdidas irreversibles incluso si posteriormente las temperaturas disminuyen.
En el escenario más optimista, si los países cumplen todos sus compromisos climáticos actuales, el calentamiento podría alcanzar un máximo de aproximadamente 1,8 °C. Sin embargo, bajo las políticas vigentes, la proyección mediana apunta a unos 2,6 °C para finales de este siglo.
El PNUMA considera esenciales las técnicas de eliminación de dióxido de carbono, incluida la reforestación, pero recalca que estas medidas no pueden sustituir una reducción profunda de las emisiones actuales.