Nueva York.- La confianza de los estadounidenses en sus propios médicos, enfermeras y otros proveedores de atención primaria se mantiene elevada, pese al fuerte descenso registrado en la credibilidad de las principales agencias federales de salud pública, según una nueva encuesta del Annenberg Public Policy Center (APPC) de la Universidad de Pensilvania.
El estudio, realizado entre el 4 y el 17 de agosto de 2026 entre 1,904 adultos estadounidenses, encontró que el 87% de los encuestados confía en que su proveedor de salud ofrece información confiable sobre asuntos de salud pública. La cifra se mantiene estadísticamente estable frente al 88% registrado en septiembre de 2024.
Del total, un 46% afirmó estar “muy confiado” en su proveedor, mientras que 42% dijo estar “algo confiado”. Solo 8% manifestó poca o ninguna confianza y 4% señaló que no cuenta con un proveedor de atención médica.
El panorama es muy diferente cuando se trata de instituciones federales. La confianza en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) cayó al 61%, frente al 72% registrado en 2024. En la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) descendió al 59%, desde 73%, mientras que los Institutos Nacionales de Salud (NIH) pasaron de 74% a 61%.
El informe señala que la caída de confianza en estas instituciones se produjo principalmente durante 2025 y se ha mantenido durante 2026. Como consecuencia, la brecha entre la confianza en los proveedores personales y las agencias federales aumentó hasta 26-28 puntos porcentuales, frente a 14-16 puntos en 2024.
Investigadores del APPC consideran preocupante que esta diferencia no se haya reducido y destacan que los proveedores médicos personales continúan siendo la fuente de información sanitaria en la que más confían los estadounidenses.
La encuesta tiene un margen de error estimado de ±3.2 puntos porcentuales.



