Nueva York | NYL.- Una presunta organización criminal dedicada al fraude con tarjetas de Transferencia Electrónica de Beneficios (EBT) habría robado más de siete millones de dólares en asistencia alimentaria del programa SNAP, perjudicando a miles de residentes de bajos ingresos en Nueva York, informó la Fiscalía del Distrito de Manhattan.
De acuerdo con las autoridades, los sospechosos operaban lo que los investigadores describieron como una auténtica «fábrica de fraude», mediante el robo de información de tarjetas EBT pertenecientes a personas que reciben asistencia gubernamental para comprar alimentos.
La investigación sostiene que los integrantes de la organización obtenían ilegalmente los datos de las tarjetas y esperaban hasta que el Gobierno depositara los nuevos beneficios mensuales para transferir el dinero a cuentas bajo su control.
Según los documentos judiciales, los acusados utilizaban nombres de establecimientos de comida, reales o ficticios, para conseguir cuentas de procesamiento de tarjetas de crédito y EBT, facilitando así las operaciones fraudulentas.
El fiscal de Manhattan, Alvin Bragg, explicó que la estructura criminal habría esperado deliberadamente los días de depósito de los beneficios para sustraer los fondos de las cuentas de las víctimas.
Las autoridades también alegan que miles de personas fueron afectadas durante aproximadamente dos años y que parte del dinero obtenido ilegalmente fue enviado a Yemen. Los investigadores sostienen, además, que los recursos se utilizaron para adquirir vehículos de lujo.
Ocho personas figuran entre los acusados. Tres comparecieron el jueves ante un tribunal, incluyendo al supuesto líder de la operación. Todos se declararon no culpables de los cargos presentados. La defensa cuestionó que su representado sea considerado responsable de dirigir la presunta conspiración.
El caso se suma a otros esfuerzos de las autoridades para combatir el fraude con tarjetas EBT en bodegas y comercios.
Los expertos recomiendan revisar los lectores de tarjetas, cambiar mensualmente el número PIN y nunca compartirlo por teléfono o mensajes de texto. La investigación continúa.
